El 99% de las mujeres con las que trabajamos en las aldeas en India son analfabetas. Desde pequeñas han aprendido a cocinar, a trabajar en casa y en el campo sin ninguna oportunidad de ir a la escuela ni siquiera para poder aprender a escribir su nombre.

Ellas se levantan muy temprano para realizar sus tareas de la casa antes de ir a trabajar al campo ya que con el salario tan solo de su marido no entra suficiente dinero en casa para comer.  Tienen que caminar largas distancias para conseguir encontrar leña para el fuego para cocinar, la cocina es muy lenta, puede llevar 3 horas. Al mismo tiempo tienen que cuidar de sus hijos, siendo todavía muy jóvenes y cuando hay trabajo en el campo salen a trabajar para poder tener un dinero que ayudará a comprar unas lentejas o unas verduras frescas para la comida, pues el resto de los días solo pueden permitirse comer arroz y patatas. En el campo son explotadas y son pagadas con arroz, cebollas o patatas,  dependiendo lo que estén cosechando. Solo reciben 4 kilos de arroz por el trabajo de un día entero a pleno sol o plantando arroz en el agua durante horas, siendo expuestas con facilidad a insolaciones y diversas enfermedades de la piel.

Lo que reciben lo guardan como alimento pero si tienen necesidad de efectivo para pagar medicinas, ropa, especias, verduras entonces lo venderán. Pero por 4 kilos de arroz solo recibirán 100 Rs en el mercado, es decir 1,3 € cuando el salario mínimo diario de un trabajador en el campo es de 4€.

Y por ello son conscientes de la de la importancia de la educación que quieren para sus hijos. Ellas ya no pueden estudiar pues tienen que trabajar y carecen del tiempo. Ahora se dan cuenta que para poder abrir una cuenta en el banco para poder pedir un préstamo es necesario saber escribir su nombre, ya no vale poner la huella dactilar. Para cualquier documento importante necesitan saber firmar pues les da un poco de dignidad y respeto, incluso para poder dar admisión a sus hijos en una escuela pedirán su firma.

Por ello llevamos a cabo talleres de escritura, especialmente para las mujeres que están en el programa de Microcréditos. En esta ocasión tuvo lugar en la aldea de Nautapur donde 25 mujeres acudieron a aprender como escribir su nombre. El taller dura 2 o 3 días dependiendo de las mujeres. Por lo menos ahora podrán escribir su nombre en cualquier documento de importancia sin necesidad de usar el pulgar.

 

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