Queridos amigos,
En Abril estuvimos visitando a los niños del nuevo Programa Khet. Primeramente viajamos al sur de India  a Ooty, donde tenemos uno de los  hogares, donde actualmente viven 16 niños. Pasamos una semana con ellos, compartiendo el día a día y así pudimos ver lo bien que se organizan y lo serios que son en sus estudios.
Tongchen Norbu estudiando
Los niños de Ooty estaban  realizando sus exámenes y aquellos que no tenían exámen se ocupaban de la casa y de ayudarse unos a otros. Han llegado 6 niños más cuyas familias están en condiciones muy precarias y  empezarán a ir a la escuela en el mes de Junio, pero mientras tanto están ya estudiando en casa bajo la supervisión de los más mayores.
     Grupo de niños del hogar de Ooty a la hora de la comida
Debido a la falta de espacio, el hogar solo tiene 45 m2, se tienen que organizar bién para poder dormir, comer y estudiar en la misma estancia. Como solo hay un cuarto de aseo, también tienen horarios para su higiene personal. Esperamos en un futuro poder alquilar una casa un poco más grande.
Compartiendo momentos en el hogar
Las condiciones del hogar son muy sencillas y básicas, pero el ambiente es muy familiar y hay una gran atención y cariño  por parte de los más mayores hacia los pequeños.
Durante la semana, juntos estuvimos preparando las cartas para los padrinos. Los niños que tienen padrino o madrina estaban muy interesados en saber sobre ellos y nos hacían muchas preguntas sobre vosotros.

Con la  familia de Ooty
El Domingo llevamos a todos los niños a una excursión a los alrededores de Ooty que no conocian. Normalmente estos niños nunca salen fuera debido al costo que supone, por lo que para ellos este día fue muy especial. Para ellos fue toda una novedad y lo disfrutaron muchísimo.
A continuación nos dirigimos a Bylakuppe para visitar a los niños del hogar en el monasterio de Sera. Los niños  en este hogar también estaban muy contentos de que pasaramos con ellos una semana. Pudimos ver el apretadisimo horario que tienen diariamente.Combinan sus estudios en la escuela  con la vida monástica y son muy disciplinados.  
Son muy  cariñosos y estaban muy contentos de que pasaramos unos días con ellos.
                                                          
                                                                         Lobsang Rabgyal dibujando
Lamentablemente la vivienda donde viven estos niños está en malas condiciones.Las vigas del techo de la vivienda necesitan urgentemente un arreglo ya que se están pudriendo debido a la carcoma y afectando también a puertas, ventanas y cimientos.Esperamos en un futuro no muy lejano poder repararla.
En el hogar de Sera, Lobsang Khedup con sus compañeros estudiando 
Tuvimos también la oportunidad de hacer un delicioso pic-nic con ellos en el campo, y donde preparamos varios juegos.Fue un día en que lo pasamos todos muy bien y que disfrutamos al aire libre.
Leyendo la carta de una madrina, Tashi Phuntsok,  Tsering Gonpo y Rinchen Tsering
Y después de una semana continuamos nuestro viaje a Khet en Arunachal Pradesh, al noreste de India. Después de un largo y difícil viaje debido a las malas condiciones de la carretera llegamos a Tawang y de ahí caminamos a la aldea de Khet la cual no tiene acceso por carretera.
Vivienda en Khet
Allí, pudimos ver como es la vida de estas personas, de la tribu de los monpas, en este lugar tan aislado, en donde no hay asistencia médica alguna , donde sobreviven con muy poco
 y donde viven con la esperanza de que sus hijos puedan marchar a estudiar fuera y así poder aspirar a una vida mejor.
NIños de Khet
Las casas son muy humildes, de una sola estancia sin ventanas, donde comen, duermen, alrededor de un fuego…
Interior de una vivienda en Khet
Trabajan la tierra con grandes desniveles,  donde el trabajo es realizado a mano, sin ni siquiera ayuda de animales y cuyas cosechas a menudo pierden cuando hay fuertes lluvias que arrastran la tierra o cuando los monos bajan de  la montaña y destrozan los cultivos.
Trabajando la tierra
Los padres de los niños nos recibieron con mucho cariño y muy emocionados. Les enseñamos fotos de sus hijos a lo cuales la mayoría no han visto desde hace varios años. Nos abrieron sus casas y nos demostraron lo importante que es para su cultura la hospitalidad.
Madres de los niños del programa Khet
Charlamos con ellos y nos transmitieron lo agradecidos que están a todos los padrinos y madrinas del Programa  Khet que están dando la oportunidad a sus hijos de poder estudiar y optar por un mejor futuro con más posibilidades. De su parte os damos las gracias por vuestra ayuda.
Un abrazo
Raquel
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